[Crítica] Max Payne, lo mismo de siempre



Ya me lo esperaba. Aunque tengo que decir que, siendo una licencia de las menos conocidas como es nuestro Max Payne, creía que esa anonimidad podría lograr que la película que ha llegado este fin de semana a nuestros cines rompiera con los clichés de las adaptaciones a gran pantalla.

Pero, desgraciadamente, no es así. Max Payne, como película, funciona. Como adaptación, personalmente, no. Y eso que la base es muy buena, pero lo que falla es la visión del personaje. Y es que Max Payne 1, el juego, instauró una manera de ser del personaje muy particular, muy parecida a lo que podría ser un detective Philip Marlowe en la actualidad. Max Payne 2, cambio la manera de ser del detective a alguien más triste, más oscuro. Resumiendo, mas o menos, Max Payne, el videojuego, es novela negra americana vista por europeos. Y el problema es que la película es el videojuego visto por americanos. Una vuelta de tuerca más.



No es una peli de tiros, si es eso lo que esperabais. Es un thriller. Un género que si bien no tenía porque sentarle mal a la adaptación, comete ciertos fallos que nos traen de nuevo a la realidad: el sueño dorado de una adaptación de videojuego que realmente merezca la pena vuelve a escaparse con los seis lerus de la entrada. Y mira que la peli lo intenta, nos hace guiños a los jugadores, incluye una gran escenografía en la que aparecen todos y cada uno de los escenarios del primer juego, más o menos detallados (vale que el RagnaRock es un jodido almacén, pero te lo compro si es necesario). Incluso se permite incluir algún sonido original del juego en alguna escena de disparos.

Pero Max no es Max. Comprendo la dificultad de calcar un personaje, pero es que, si habéis jugado al juego, es casi un storyboard en si mismo. Y la verdad es que la película daría el pego si siguiera todo igual, pero el personaje de Max fuese más parecido al auténtico, al primero. No hace esos típicos diálogos con la ironía y la gracia que tiene el personaje, que pese a estar jodido, hace gala de un humor negro. No cuenta ni narra nada en la película, es mas, parece dejarse llevar por los hechos. Y es que la visión del personaje se resume a alguien que busca venganza, alguien duro, marcado por el asesinato de su mujer. Alguien sin escrúpulos, sin humor, sin razón para vivir aparente. Alguien a quien no le importa sacrificar a nadie ni a nada para conseguir su objetivo. Y el personaje original busca venganza, pero sigue siendo vulnerable, sigue siendo humano.



El resto de la película está bien. Lo de los pájaros volando, son visiones provocadas por la droga Valkyr, lo cual es algo bien llevado. Hay efectos gráficos de estilo cómic que también merecen ser mencionados, le dan un toque muy curioso. Lo del tiempo bala, poco y puesto de manera un tanto regulera. A lo mejor no quería seguir tirando de recursos ya vistos en otras películas. Bueno, son cosas comprensibles. Aunque, para los que no lo sepáis, Max Payne fue el pionero en usar el tiempo bala en los videojuegos, y como tal, quizá habría que haber dejado claro que usar este recurso es totalmente justificable.

El argumento se aleja del original, aunque toma retazos de aquí y allá para seguir manteniendo el nexo. El planteamiento es el mismo, Max busca venganza. Pero de cómo lo hace y a donde va y deja de ir, es donde la película se separa. Incluso hay una razón para la muerte de Michelle Payne, su mujer. En cuanto a personajes, tenemos a Nicole Horne, a un Jim Bravura raro (no es el jefe de Max, es de asuntos internos; no es gordo, es flaco; y no es blanco, es negro), a Mona, que ni pincha ni corta, un BB que le sobra importancia, un Lupino que peca de lo mismo que BB, y a un par de personajes inventados. Hay gente realmente importante que no sale, como Vinnie Gognitti, cuyo nombre aparece en un cartel luminoso para no dejarlo mal del todo. Y hay promesa de secuela, como siempre, después de los títulos de crédito.



Finiquitando. La verdad es que como película, bueno, puede merecer el dinero. Como adaptación, hay que ser muy liberal para tomársela a bien. O eso, o es que yo soy muy fan del juego (que puede ser). Max Payne pasa sin pena ni gloria al montón de adaptaciones que se mantuvieron más o menos bien, pero que con las herramientas que se mostraban en pantalla, podrían haber sido espectaculares.

PD (Spoiler): Por cierto, el Max auténtico jamás, JAMÁS, se hubiera chutado de Valkyr a propósito. JAMÁS.

Web Oficial | Max Payne La Película

Publicado por Filin el 20.10.08

1 comentarios:

Miguel dijo... 21.10.08  

Aún no la he visto, pero lo temo...

Uno ya se acostumbra a que las adaptaciones cinematográficas de las cosas que le gustan sean una mierda, y se guarda un Fondo de Causas Perdidas en la cartera para casos como éste.

Estoy de acuerdo: ¡JAMÁS!

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