Lector de kiosco, lector de segunda
Permitidme una breve reflexión. Hace un par de meses, Panini, la editorial que posee los derechos de publicación de Marvel en España, decidió poner en marcha un curioso experimento con sus comics de grapa. Algo nunca hecho antes con tebeos editados en éste formato. Así, después de sorprender a propios y extraños con la gratificante y feliz idea de las Ediciones Especiales (que como bien recordareis, estimados lectores, consistían primordialmente en lanzar un mismo cómic con distinta (o no tan distinta) portada para su venta en kioscos y librerías especializadas por separado), el editor de turno tomó la sesuda decisión de lanzar al mercado lo que tuvieron a bien en llamar "Ediciones Limitadas". Obviamente, la pregunta es... ¿en que consisten esas Ediciones Limitadas?.
Pues bien, para explicar éste concepto recurramos al ya clásico ejemplo del pobre tipejil que ante la ausencia de librería especializada en la ciudad donde reside, pasa los meses sin pena ni gloria comprando sus anhelados tebeos de grapa en el kiosco. Este individuo, al que llamaremos por ejemplo... Juan, tiene en su haber pocos tebeos en tomo. Algo lógico, por otra parte. La inmensa mayoría de los tomos publicados por cualquier editorial no se venden en kioscos, así que el hecho de no tener tomos en sus estanterías a Juan le parece una perogrullada como otra cualquiera. Y lo lleva. No lo lleva ni bien ni mal. Simplemente lo asume. Se consuela pensando que seguro que tarde o temprano acaba haciendo algún viajecito a alguna ciudad mas o menos importante y puede darse un saludable paseo hasta alguna librería especializada para escapar temporalmente a la grapa y encontrar algo interesante. "Bueno... puedo pasar sin Supreme Power mientras siga siendo fiel a mi Ultimate Spiderman de 3 euretes", se repetía a si mismo con suma condescendencia de vez en cuando.
No obstante, hace un par de meses algo comenzó a ir mal. Veréis, Juan llevaba bastante tiempo leyendo cosas en Internet sobre House of M, el gran evento que Marvel había publicado el pasado año por estas fechas. Sabía incluso que en España iba a llamarse "Dinastía de M" y que su edición sería en comics de grapa con 48 páginas. ¡Perfecto, en grapa!. A Juan, la verdad, no le sorprendió demasiado que la Dinastía de M se publicara de este modo. Al fin y al cabo, un crossover de semejante magnitud es algo que debería estar imperativamente al alcance de cualquier lector. ¿Verdad?. Así, cuando llegó el momento de la verdad, Juan se dirigió con paso firme hacia su kiosco habitual, para como buen Marvel Zombie que era, aprovisionarse de todas las novedades habidas y por haber. Por el camino, se relamía especialmente pensando que es lo que podría tener preparado para él su apreciado Bendis en ésta misteriosa Dinastía de M. "Un buen crossover Marvel, después de tantos años", se dijo. "¡Ya era hora!".
Sin embargo, Juan no estaba preparado para la macabra y desagradable sorpresa que iba a recibir en breves instantes. Al llegar al kiosco, no había ni rastro de Dinastía de M. "Que raro... he leído por ahí que salía hoy... que cosa mas rara.". Así que, algo preocupado, preguntó al kiosquero por el cómic en cuestión. Un par de segundos después, comprobaba horrorizado como éste no tenía ni la mas remota idea de que infiernos era de lo que estaba hablando Juan. Entre sus pedidos a la editorial, el buen hombre no había solicitado nada que se llamara de un modo ni remotamente parecido a "Dinastía de M".
No sin cierto nerviosismo, al volver a casa, Juan buscó por todo tipo de blogs y webs especializadas el motivo que podría haber desembocado en el certero hecho de no tener ya en sus manos el primer número de la maldita Dinastía de M. Y así, después de indagar durante un largo rato, fijó su atención en un pequeño logotipo que tenía la portada de la edición española del cómic. "Edición Limitada".
¿Pero que coño...
Tras tratar de informarse sin éxito sobre que podría significar eso de "Edición Limitada", hizo su pregunta en un foro. Cuando ya cansado, estaba a punto de darse por vencido y de dejar de refrescar una y otra vez la ventana del navegador sin obtener respuesta, alguien, al fin, le comentó que eso de Edición Limitada indicaba que el cómic de grapa solo estaría disponible en librerías especializadas. Si, si, esas mismas que brillaban por su ausencia allí donde él vivía. Acababa de darse cuenta de que se quedaría sin leer no solo Dinastía de M, un importante evento Marvel con ramificaciones aquí y allá con consecuencias relativamente directas sobre esa guerra civil de la que tanto se hablaba últimamente, sino también otra serie que a el le pareció tener buena pinta. Algo relacionado con los X-Men y Fénix. Tampoco es que le hubiera prestado demasiada atención. Llegados a éste punto, Juan no sabía muy bien como sentirse.
Hoy, después de haber dicho adiós hace ya tiempo a cualquier cosa que oliera a Dinastías de M o Ediciones Limitadas, Juan entró en una de sus páginas favoritas y contempló con estupor algunas de las novedades de Panini para Septiembre.
La primera de ellas era Ultimate Extinction, con la aparición del Galactus definitivo. A Juan le había gustado bastante el trabajo de Warren Ellis en las miniseries anteriores a ésta, aun teniendo en cuenta el cúmulo de despropósitos que había supuesto el que aquí, en España, cada número se hubiera publicado con un titulo distinto, de modo que decidió apuntarla como futurible en su particular lista de la compra. Fue entonces cuando cayó en la cuenta de una frase situada como conveniente final a la descripción del cómic en aquella web: "Edición limitada a 2000 unidades".
Juan dijo tantas veces "No me jodas" que la expresión estuvo a punto de perder el sentido.
Había empezado a leer la trilogía del Ultimate Galactus. Había comprado aquellos primeros comics. Pero a falta de noticias mejores, todo apuntaba a que se quedaría sin leer estos últimos.
Juan continuó consultando los lanzamientos, a pesar de que en ese momento el noventa por ciento de su cuerpo estaba considerablemente embargado por un cabreo monumental. Hulka, Supreme Power, Power Pack... bah, solo tomos. Nunca habían llegado al kiosco y nunca llegarían. Le hubiera gustado poder echarle el guante a Hulka, pero que demonios, ya lo tenía asumido.
En cualquier caso, la última sorpresa desagradable estaba todavía por llegar: Panini editaría en Septiembre un bonito tomo 100% Marvel llamado "Spiderman/Gata Negra: El Mal que hacen los hombres" , de Kevin Smith y Terry Dodson. Le sonó tener algunos números de esa serie por ahí, pero tampoco es que recordara saber como concluía. Al rato, tuvo un momento de lucidez: "¡Ah!. Eso es porque aquí publicaron los tres primeros números antes de que la serie acabara de editarse en los EE.UU. y como luego Smith tardó mas de un año en concluir el guión de los otros tres números que faltaban, en Planeta se pillaron los dedos".
Fue en ese momento cuando se sintió aun mas furioso. Lo malo no era únicamente que Viturtia (editor que publicó inicialmente la miniserie en Planeta y que lo hacía ahora en Panini) hubiera decido recompensar a todos aquellos que ya se gastaron el dinero en los comics de grapa hace años obligándoles a comprarlos otra vez en tomo. Lo realmente malo para Juan, es que el, que había podido comenzar a leer la serie, no iba a poder terminar de hacerlo. Era lo malo que tenía el ser un lector de kiosco.
Supo que era un lector de segunda.
Pues bien, para explicar éste concepto recurramos al ya clásico ejemplo del pobre tipejil que ante la ausencia de librería especializada en la ciudad donde reside, pasa los meses sin pena ni gloria comprando sus anhelados tebeos de grapa en el kiosco. Este individuo, al que llamaremos por ejemplo... Juan, tiene en su haber pocos tebeos en tomo. Algo lógico, por otra parte. La inmensa mayoría de los tomos publicados por cualquier editorial no se venden en kioscos, así que el hecho de no tener tomos en sus estanterías a Juan le parece una perogrullada como otra cualquiera. Y lo lleva. No lo lleva ni bien ni mal. Simplemente lo asume. Se consuela pensando que seguro que tarde o temprano acaba haciendo algún viajecito a alguna ciudad mas o menos importante y puede darse un saludable paseo hasta alguna librería especializada para escapar temporalmente a la grapa y encontrar algo interesante. "Bueno... puedo pasar sin Supreme Power mientras siga siendo fiel a mi Ultimate Spiderman de 3 euretes", se repetía a si mismo con suma condescendencia de vez en cuando.
No obstante, hace un par de meses algo comenzó a ir mal. Veréis, Juan llevaba bastante tiempo leyendo cosas en Internet sobre House of M, el gran evento que Marvel había publicado el pasado año por estas fechas. Sabía incluso que en España iba a llamarse "Dinastía de M" y que su edición sería en comics de grapa con 48 páginas. ¡Perfecto, en grapa!. A Juan, la verdad, no le sorprendió demasiado que la Dinastía de M se publicara de este modo. Al fin y al cabo, un crossover de semejante magnitud es algo que debería estar imperativamente al alcance de cualquier lector. ¿Verdad?. Así, cuando llegó el momento de la verdad, Juan se dirigió con paso firme hacia su kiosco habitual, para como buen Marvel Zombie que era, aprovisionarse de todas las novedades habidas y por haber. Por el camino, se relamía especialmente pensando que es lo que podría tener preparado para él su apreciado Bendis en ésta misteriosa Dinastía de M. "Un buen crossover Marvel, después de tantos años", se dijo. "¡Ya era hora!".Sin embargo, Juan no estaba preparado para la macabra y desagradable sorpresa que iba a recibir en breves instantes. Al llegar al kiosco, no había ni rastro de Dinastía de M. "Que raro... he leído por ahí que salía hoy... que cosa mas rara.". Así que, algo preocupado, preguntó al kiosquero por el cómic en cuestión. Un par de segundos después, comprobaba horrorizado como éste no tenía ni la mas remota idea de que infiernos era de lo que estaba hablando Juan. Entre sus pedidos a la editorial, el buen hombre no había solicitado nada que se llamara de un modo ni remotamente parecido a "Dinastía de M".
No sin cierto nerviosismo, al volver a casa, Juan buscó por todo tipo de blogs y webs especializadas el motivo que podría haber desembocado en el certero hecho de no tener ya en sus manos el primer número de la maldita Dinastía de M. Y así, después de indagar durante un largo rato, fijó su atención en un pequeño logotipo que tenía la portada de la edición española del cómic. "Edición Limitada".
¿Pero que coño...
Tras tratar de informarse sin éxito sobre que podría significar eso de "Edición Limitada", hizo su pregunta en un foro. Cuando ya cansado, estaba a punto de darse por vencido y de dejar de refrescar una y otra vez la ventana del navegador sin obtener respuesta, alguien, al fin, le comentó que eso de Edición Limitada indicaba que el cómic de grapa solo estaría disponible en librerías especializadas. Si, si, esas mismas que brillaban por su ausencia allí donde él vivía. Acababa de darse cuenta de que se quedaría sin leer no solo Dinastía de M, un importante evento Marvel con ramificaciones aquí y allá con consecuencias relativamente directas sobre esa guerra civil de la que tanto se hablaba últimamente, sino también otra serie que a el le pareció tener buena pinta. Algo relacionado con los X-Men y Fénix. Tampoco es que le hubiera prestado demasiada atención. Llegados a éste punto, Juan no sabía muy bien como sentirse.Hoy, después de haber dicho adiós hace ya tiempo a cualquier cosa que oliera a Dinastías de M o Ediciones Limitadas, Juan entró en una de sus páginas favoritas y contempló con estupor algunas de las novedades de Panini para Septiembre.
La primera de ellas era Ultimate Extinction, con la aparición del Galactus definitivo. A Juan le había gustado bastante el trabajo de Warren Ellis en las miniseries anteriores a ésta, aun teniendo en cuenta el cúmulo de despropósitos que había supuesto el que aquí, en España, cada número se hubiera publicado con un titulo distinto, de modo que decidió apuntarla como futurible en su particular lista de la compra. Fue entonces cuando cayó en la cuenta de una frase situada como conveniente final a la descripción del cómic en aquella web: "Edición limitada a 2000 unidades".
Juan dijo tantas veces "No me jodas" que la expresión estuvo a punto de perder el sentido.
Había empezado a leer la trilogía del Ultimate Galactus. Había comprado aquellos primeros comics. Pero a falta de noticias mejores, todo apuntaba a que se quedaría sin leer estos últimos.
Juan continuó consultando los lanzamientos, a pesar de que en ese momento el noventa por ciento de su cuerpo estaba considerablemente embargado por un cabreo monumental. Hulka, Supreme Power, Power Pack... bah, solo tomos. Nunca habían llegado al kiosco y nunca llegarían. Le hubiera gustado poder echarle el guante a Hulka, pero que demonios, ya lo tenía asumido.En cualquier caso, la última sorpresa desagradable estaba todavía por llegar: Panini editaría en Septiembre un bonito tomo 100% Marvel llamado "Spiderman/Gata Negra: El Mal que hacen los hombres" , de Kevin Smith y Terry Dodson. Le sonó tener algunos números de esa serie por ahí, pero tampoco es que recordara saber como concluía. Al rato, tuvo un momento de lucidez: "¡Ah!. Eso es porque aquí publicaron los tres primeros números antes de que la serie acabara de editarse en los EE.UU. y como luego Smith tardó mas de un año en concluir el guión de los otros tres números que faltaban, en Planeta se pillaron los dedos".
Fue en ese momento cuando se sintió aun mas furioso. Lo malo no era únicamente que Viturtia (editor que publicó inicialmente la miniserie en Planeta y que lo hacía ahora en Panini) hubiera decido recompensar a todos aquellos que ya se gastaron el dinero en los comics de grapa hace años obligándoles a comprarlos otra vez en tomo. Lo realmente malo para Juan, es que el, que había podido comenzar a leer la serie, no iba a poder terminar de hacerlo. Era lo malo que tenía el ser un lector de kiosco.
Supo que era un lector de segunda.
Publicado por Carlos el 25.7.06
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